miercoles, 05 de mayo de 2021

>SOCIOLOGIA JURÍDICA CRITICA


24.9.2009

Semiotica Jurídica y otras consideraciones (*)


Capilla Sixtina
(Capilla Sixtina)
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(*) Fresco de Miguel Angel en la Capilla Sixtina.


Al plantearnos la necesidad de una Semiotica Juridica no se puede comenzar por la construcción de una definición de rango ontológico, sino que, con mucha mas modestia, habrá que obtener una aproximación al tema. Esto es así por que resulta difícil expresar con precisión desde el inicio lo que paradójicamente se pretende explicar.

Además, tampoco sería posible por dos razones de cierta significación, a saber: en primer lugar, por las incertidumbres e imprecisiones pre-existentes al comienzo de toda exposición, oportunidad en la que inevitablemente se impone el desconocimiento del objeto que se intenta conocer. Y en segundo lugar, por las muchas y variadas dificultades que se generan en el empleo del lenguaje con que dicho conocimiento se intenta transmitir.
Me refiero al “Speech-acts” . Ahí donde se producen serias e infinitas connotaciones impensadas y no planeadas por el creador del texto y a lo que se suma el imprevisible efecto de la ambigüedad de las palabras o lexemas, los efectos de fonemas y sememas , y en definitiva todas las complejas implicaciones signicas que se presentan al interprete en el acto de interpretar.
Esta cuestión es de una importancia decisiva en el conocimiento y de mucha importancia en las Ciencias Sociales, en particular del Derecho, ya que las dificultades creadas por la lengua, el texto, la realidad vienen científicamente causando una necesidad cuya emergencia ha traído una potente herramienta que es la Semiótica en manos de Sassure y Peirce, Morris, Ecco. Ahora es necesaria una Semiotica Juridica que sin duda han estrenado maestros como Genaro Carrió en Latinoamerica.
Seguramente ya es urgente e imprescindible su empleo en la Pragmática Jurídica y en todo lo que implique la interpretación de la conducta del ser humano, de los seres vivos y hasta de la animalidad.
No resulta exagerado afirmar que su funcionalidad es determinante y central, tan requerida como inevitable en la Construcción del Derecho para el hombre social del presente adquiriendo por supuesto la denominación propia de Semiótica Jurídica.
La necesidad de herramientas con mayor idoneidad es producto de la tensión que el pensamiento de mayor rango asigna al principio de legalidad en los conocimientos obtenidos. Esto es así, tanto en las ciencias básicas como en el conocimiento aplicado (tecnología), viéndose en esto la importancia que adquiere el problema Gnoseológico de las Ciencias Sociales con la interpretación de las conductas semióticas.
Hoy, las interpretaciones no se agotan con la simple percepción del hecho para luego transmitirlo mediante la aplicación de signos convencionales que permiten realizar este fenómeno, por ejemplo relatar por teléfono un partido de fútbol jugado en una hermosa tarde de sol. En tal caso tenemos el partido de fútbol real y el relato, este último reemplazando al hecho real.
Hoy, el problema ha ganado en complejidad ya que se tienen representaciones signicas profundas, por lo que es necesario entender signos icnográficos que transmiten información con fórmulas matemáticas, que al ser decodificadas, revelan soluciones solo posibles con el concurso de la Semiótica .
Considérese el desplazamiento codificado de una molécula en un microscópico trayecto en el espacio dentro de un laboratorio y que el hombre ha conseguido materializar. Esta experiencia, consiste precisamente en transformar en signos la materia de la molécula (codificando su desmaterialización en signos). Luego el mensaje se traslada a otro lugar y ahí (decodificación de los signos) se materializa nuevamente la molécula. Como puede apreciarse las sucesivas “interpretaciones” han soportado el traslado de la materia en el espacio.
Con este solo comentario, de datos fácilmente verificables, se trata de dar un breve panorama acerca de la extraordinaria complejidad que ha alcanzado la realidad del hombre y los productos que han sido acumulados por los mecanismos que este ha sabido construir en un proceso inevitable e imparable y el que continúa desarrollándose febrilmente.
Pues bien, en este contexto tiene su asentamiento el Sistema Judicial. Es ahí donde la actividad de la Institución que lo representa, el Poder Judicial, con su específico “mecanismo” produce las Sentencias.
La existencia de un proceso nos indica que en la cosa y/u objeto se ha producido un cambio de estado, por el cual su inmutabilidad o quietud ha pasado a otra situación distinta que percibimos como una dinámica.
Cuando se explica el mecanismo del cambio de estado producido obtenemos una explicación cuyo contenido se categoríza como “mecanismico” (Bunge 1998). Para el conocimiento básico es necesario “comprender” el objeto real que observa,, y esto, necesariamente implica conocer su funcionamiento.
Un objeto real puede ser natural, social o biosocial y artificial al emerger en la observación, por ejemplo el movimiento de un organismo como el resultado producido por su mecanismo. Considérese la actividad del hombre para desplazarse velozmente o a una velocidad normal.
En el caso veloz (que corre 100 m. en 10 a 12 seg.) se deduce que se trata de un cuerpo humano, sexo masculino, adulto y joven, 1,85 m. de estatura, un peso de 78 Kg., de entre 20 y 26 años, muy probablemente de raza negra y habitante de un país del primer mundo, seguramente ciudadano de EEUU y que logró un record en una conpetencia de alto rango (una Olimpiada Nacional en USA).
En el caso normal, (“a paso de hombre”), nos permite deducir que se trata de un ser humano de entre unos 6.000 millones que habitan la tierra.
En ninguno de los dos casos se tuvo que explicar el mecanismo con que el cuerpo humano desplaza su masa corporal.
Sin embargo, hemos utilizado signos para interpretar realidades y concebir conclusiones. De tal manera que se han percibido resultados concretos y precisos, pero sin comprender aquel mecanismo que los produce. En el caso del ejemplo no fue necesario conocer el mecanismo del fenómeno observado para identificar el desplazamiento corporal humano más veloz de la tierra y percibir la diferencia con el desplazamiento que hacen las personas comúnmente para caminar.
De igual manera, si no comprendemos el mecanismo de la fermentación de las uvas no nos podremos explicar como se obtiene el vino. Y si no se comprende el mecanismo social de la cooperación no resulta posible explicar la coordinación que requiere la organización básica de una institución. (Bunge 1998).
En nuestro caso la visión del Poder Judicial debe mostrar un mecanismo que se pueda percibir, ya que este resulta evidente y obvio en la Sentencia aunque parece estar oculto cuando se pretende comprender su realidad y obtener su explicación después.
Como en el ejemplo del desplazamiento del cuerpo humano donde percibimos el movimiento sin saber como funciona su mecanismo, en el Poder Judicial tenemos un dato que es la Sentencia pero no sabemos explicarnos como es que esta se produce.
En primer lugar recordamos la importancia de incorporar una herramienta del conocimiento como la Semiótica. Pero también es imprescindible la utilización de otras disciplinas científicas para el relevamiento de datos que resultan componentes del Poder Judicial en tanto este se observe como Subsistema Social de una Sociedad.
Esa posición en el observador requiere entonces de esa conciencia interdisciplinaria que debe caracterizar la epistemología del conocimiento social.


Gráfico 4

Como puede apreciarse en el gráfico 4 el espacio de la realidad que interpreta y expresa la Semiótica incluye el del leguaje oral y escrito.
La pregunta es si resulta necesario el uso de la Semiótica para abarcar la realidad que ocupa el Poder Judicial en el espacio social. La respuesta, a nuestro criterio, es afirmativa.
Es que la realidad observada no solo se expresa con un lenguaje, lo que desde ya acarrea grandes dificultades interpretativas, sino que, además, hay un universo de conductas, señales y símbolos que expresan significados y que solo pueden ser interpretados por la Semiótica. Y en un grado de especialización a la Semiótica Jurídica; ya aplicada a la función propia y particular de la interpretación en el proceso para la construcción de la Versión Judicial del Hecho Juzgado, sobre cuyas características nos manifestaremos mas adelante.
En esta visión anticipada resulta claro advertir que no solo el corpus legis configura el dato real a observar para conocer el mecanismo con que el Poder Judicial produce Sentencias sino que habrá que considerar e incorporar otros datos que componen la variada morfología del Subsistema del Poder Judicial y cuyos conocimientos son insoslayables para la comprensión de este fenómeno Social en su totalidad.
Debemos tener en cuenta, sin lugar a dudas, que el contenido de la Sentencia refleja, por ejemplo:... la calidad edilicia donde se sustancian los procesos, la idoneidad de los auxiliares en la gestión administrativa, las creencias de los Oficiales y asesores del Juez, las propias condiciones personales del Magistrado según los sistemas vigentes para su elección, las condiciones socio tecnológicas con que cuenta el Juzgado para llevar adelante la prueba, su contención y archivo, los recursos organizacionales que garanticen el cumplimiento de las garantías constitucionales y los Derechos Humanos consagrados en las Democracias.
Como puede apreciarse muy fácilmente, estas cuestiones y hechos, que sin duda componen ese mecanismo con el que la Sentencia se produce, no pueden ser relevadas ni reveladas con la vieja Teoría del Derecho y su tradicional herramienta interpretativa del lenguaje a partir de la Norma.
Este último camino, necesario de recorrer, remite a una reducida porción de la realidad que compone aquella Sentencia que tanto preocupa conocer en el mecanismo que la produce .



Ricardo Francisco Ortolá Bosio



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