miercoles, 05 de mayo de 2021

>TECNOLOGÍA ADMINISTRATIVA (I+D+i)


24.9.2009

Arquitectura Judicial


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Al observar los lugares donde realiza su actividad el Poder Político en general se nos presenta su icono conceptual, el de la OFICINA PÚBLICA, ese sitio inconfundible donde materializa su ACCIÓN el Estado y que conforma una red física distribuida en el territorio delimitado como Nación.
En nuestro caso haremos especial hincapié en las Oficinas afectadas al Poder Judicial, verbigracia el Palacio Central, la Corte, el Tribunal Superior, Cámaras de Apelación intermedias, los Juzgados de Primera Instancia, y/u órganos de último rango jurisdiccional (Juzgados de Paz). Estas, en un solo conjunto, constituyen la realidad edilicia del Subsistema Juridico Social.
Al observar el Poder Judicial en su aspecto edilicio, se lo puede ver en edificios que en general ofrecen una visión de jerarquías en degradé y que lucen un aspecto rústico, distante de las personas y de las inquietudes que las movilizan ante ese Poder del Estado.
Insisto en destacar esa observación puramente lineal, ya que con esta visión, podremos percibir un conjunto de edificios que representan materialmente del Poder Judicial.
Ese conjunto de edificios y/o unidades edilicias que, en una mirada más acercada, puede observarse que se relacionan y vinculan con un “plexo” de elementos de las más variadas naturalezas.
Los soportes en cascada con los que los sistemas tecnológicos cooperan, se coordinan, se explican y financian, mediante una normativa asignada de órdenes e instrucciones que también fueron creadas, instrumentadas, vigiladas y reparadas con ese fin.
Es indudable que este criterio de observación permite una visión “verdadera” al acceder al dato que informa la masa concreta y visible de la estructura edilicia que sostiene el PODER JUDICIAL.
La “nova” consiste en visualizar un elemento tangible que constituye el soporte concreto de la actividad productora de Sentencias.
Se dirá, entre otras cosas, que tal cuadro (provisorio y precario), en definitiva, solo está mostrando una realidad parcializada del Poder Judicial, esto es evidente y obvio.
Hasta se podría decir que el comentario consiste en una verdad incontrastable si es que eso revistiera una importancia decisiva para este trabajo de aproximación investigativa. Pero ello no es necesario porque solo se trata de un dato más, y su importancia consiste en ocupar el primer lugar en el listado donde se enumeran los temas de interés de la realidad investigada “a priori”, los datos del relevamiento inicial.
Sin embargo, no se lee ningún tratado que intente mostrar o explicar algo relativo al mecanismo de producción de la Sentencia (siendo este el UNICO producto que produce el Sistema) revelando y relevando el “corpus mobiliario” en donde la actividad del Poder Judicial es llevada a cabo.
Es que, sin lugar a dudas, mostrar los edificios donde realiza sus actividades el Poder Judicial configura un dato trascendente.
Algo semejante podemos comprobar en el caso religioso cuando contemplamos la “casa de Dios”. ¿Que se nos presenta a nuestros sentidos frente a esa idea de magnitud existencial inobjetable? Pues algo así como el lugar donde debe habitar esta cuestión, en la forma retórica que mejor resulten y convenga, donde pervive ese objeto hasta ahora velado a la comprensión (con referencia a cualquier culto que se quiera y se comulgue). Iglesias de las más variadas creencias religiosas han sostenido su emergencia en las más diversas culturas del planeta.
No es objeto de este estudio el conocimiento teológico que se abre con este ejemplo.
El propósito es enervar el criterio empleado para aplicar en el caso del Poder Judicial y su albergue. Parafraseando el ejemplo, lo que nos interesa es mostrar la importancia de describir la “Casa de la Justicia” como aquel lugar donde se hacen las Sentencias.
Otro camino idóneo es el de imitar a la realidad. Si tuviéramos que acudir al Poder Judicial, lo primero será ir al Edificio que lo alberga y entrar en su interior, luego, dirigirnos a donde corresponda.
Pero antes deberíamos dar con el Edificio. Por ahí empieza todo lo que sigue.
En fin, estamos siguiendo ese esquema de camino y por lo tanto queremos hacer tangible el espacio que ocupa el Poder Judicial. Para ello es necesario conocer con exactitud el lugar donde tiene asiento su actividad. Exponer la Morfología del Poder Judicial desde su más evidente principio de realidad material, sin olvidar que siempre debe haber un soporte material para transportar el espíritu. Y es precisamente eso lo que nos venimos preguntando, de lo contrario resultará imposible explicarnos aquel segmento de la actividad Judicial que consiste en subsumir el hecho a la norma. Y mucho menos podremos comprender sino tenemos a mano el soporte material en donde “aquella” actividad ha dejado los registros de lo que ocurrió en la construcción de aquel producto final llamado Sentencia.
Por eso es que no resulta descabellado considerar que se puede mostrar, para comenzar a explicar la actividad del Poder Judicial, una postal del Palacio de Justicia.
Sobre esta cuestión señalo el importante tratamiento que realiza ROGELIO PÉREZ BUSTAMANTE (2006) en “Civitas La Administración de Justicia en la comunidad de Madrid”, que de por si merece un análisis de su obra, y que aquí reproducimos los temas que sugieren el extracto del sumario a modo de anticipo, el Titulo III:… ”EL PROYECTO DEL “CAMPUS DE LA JUSTICIA” DE MADRID. 1 Arquitectura Judicial contemporánea. 2. Arquitectura Judicial Española 3. El proyecto del “Campus de la Justicia” de Madrid”.
Como puede apreciarse el solo titulo expresa claramente, aunque solo sea en forma sugerente, la importancia del aspecto edilicio donde se alberga la actividad con que se realizan las Sentencias.
Por supuesto que esto es una verdadera y larga cuestión que aquí solo se ha mencionado para atraer la atención, en realidad esto es lo que se propone como idea inicial, considerar las mismas cuestiones de siempre con otro criterio, con una mirada de mayor exigencia y que realmente aporte excelencia al objetivo propuesto.
Hoy se tienen edificios inteligentes que su propia existencia integra sensiblemente la organización de la Institución que ahí se aloja. Un edificio del siglo 19 tenia como principal fin proteger a sus habitantes de las inclemencias del clima en un ambiente interior que posibilite ciertas actividades (pensando en lo público) y agregándole estética, pero ahí terminaba su función.
El edificio actual avanzó sobre una mayor área al servicio de su habitante, en materia de confort, organización de provisiones de agua, cloacas, residuos, energías (gas y electricidad), comunicaciones, seguridad, infraestructura comunicativa interna y externa, y hasta incorporación de tecnologías robóticas con infinitas especialidades. Pensemos un Hospital, las Torres caídas, ejemplos de edificios construidos en la Malasia, en Japón donde se levantan edificios con alturas increíbles y en donde llegan a vivir más de 60.000 personas. Verdaderas ciudades con centros comerciales y estructuras que son obras fantásticas de ingeniería, algunas más complejas que diseñar el viaje a la Luna con la nave espacial incluida.
Es evidente que el Poder Judicial requiere para completar su fase de instalación de una Edificación Propia y Especializada, ya que debe contar con adecuados lugares y sitios donde la Gestión que demande la Administración de Justicia alcance la suficiencia requerida por la época.
No es el objetivo de este trabajo abordar esta cuestión pero es necesario que quede instalado el concepto de que el Poder Judicial es un todo y en consecuencia la parte edilicia es un elemento esencial de su mecanismo, que resulta imposible pensar un Sistema Judicial en otro Edificio que no se corresponda con su calidad y nivel de funcionamiento.
Varias Ciudades Judiciales han sido inaguradas en la Península Ibérica al momento de confeccionar este trabajo.
Personalmente he visitado dos, Valencia inagurada en Septiembre del año 2005 y Castellón de la Plana inagurada en enero del 2006. Ambas empezaron su funcionamiento en estas fechas coincidiendo con un Plan de tres años que se ha puesto en marcha en toda la Nación Española a partir del 1º de enero del 2006 con la denominación de la NUEVA OFICINA JUDICIAL.
En ese periodo de tiempo se irán instalando las novedosas reformas implementadas para el mejoramiento muy sensible y ambicioso de la Justicia española cuyo objetivo es conseguir la mejor Abogacía de la UE.
A manera de conclusión destaco que estas Ciudades Judiciales imprimen al hábitat un clima de modernidad y civilidad realmente impactante, su nueva ambientación ha sido diseñada con el fin de imprimir esa característica propia de un Palacio de Justicia pero además presenta a simple vista un fuerte maridaje con el rigor de la Ciencia y el peso de la Ley.
La Modernización es una característica saliente de la que no puede ser distraída la coherencia. Es central considerar la cuestión desde el comienzo de este proceso que deberá estar homogeneizado en el criterio de las personas que intervengan en los equipos que trabajen este proyecto.



Ricardo Francisco Ortolá Bosio



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